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Paola Flores y Magui Orozco que han presentado problemas de salud y sin trabajo, y tras salir huyendo de sus hogares debido

a la violencia que sufrieron de sus matrimonios.

Ellas salen por las calles de Pachuca para recorrerlas a pie con sus hijos en carriola,

e ir de negocio en negocio para ofrecer su producto.

“Mi amiga y yo tenemos más de 15 años de conocernos y ambas tenemos a nuestros bebés y pasamos momentos complicados y decidimos vender postres y así, nos vamos a caminar para vender los productos.
Sin embargo, y pese al entusiasmo que traíamos, había mermas porque no se vendía todo y pues con el calor se maltrataba el producto o con las carriolas se nos caían, tuvimos accidentes con los que perdimos parte de lo que hacíamos y a veces terminábamos comiéndolo nosotras”, platica Paola.

Paola argumenta que el año pasado fue uno de los mas feos de su vida porque le diagnosticaron problemas con la tiroides

y, debido a la situación, no pudo atenderse y se le vinieron más complicaciones como periodos de depresión, así como taquicardias,

“tengo que tomar una pastilla y controlarme con un endocrinólogo, pero no hay suficientes recursos para ello”, señala.

Y es que su prioridad es sacar adelante con sus dos hijos, y es por ello que, además de un trabajo formal que pudo conseguir

hace mes y medio, desea seguir vendiendo sus panes que realizan ella y su amiga a través de pedidos

“pero necesitamos que más personas conozcan nuestro producto y las ganas que tenemos de salir adelante”, indicó.

Con la venta de sus panes cubiertos de:

  • chocolate Turín
  • mazapán
  • Ferrero
  • Semiamargo,

“Encontré un trabajo en una empresa, pero aún no me alcanza, por lo que este emprendimiento es un gran apoyo para obtener mayores recursos y cubrir los gastos de mis hijos, que son mi prioridad, yo sé que puedo y lo lograré”, asegura.

Es por ello que invita a las personas a que se sumen a su causa, a que prueben su pan

y a ofrecer el servicio de mesas de postres al teléfono 7711495685

Su amiga y ella pudieron inscribir a sus hijos en una escuela en donde pueden tener más tiempo para producir sus panes y presentarse a laborar

 

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