Agentes encubiertos, rastreo de cuentas bancarias y vigilancia en lujosos restaurantes de San Pedro Garza García. Así fue el operativo internacional que terminó con la captura de Raúl Batres Campos, el mexicano acusado de liderar una estafa piramidal en España. Tras cinco años prófugo, su arresto en abril 2025 desnuda los métodos de la Interpol para perseguir delitos financieros trasnacionales.
La red se cierra: de Barcelona a Monterrey
Según documentos judiciales, Raúl Batres Campos usó su empresa BCN Training Academy (radicada en Barcelona) para prometer “rendimientos del 8% mensual”. Sus víctimas (59 españoles) invirtieron desde 3,000 hasta 400,000 euros, pero en 2020, los pagos se esfumaron. Para entonces, el “bróker mexicano” ya había huido a Alemania y luego a México, donde vivió en el municipio más rico del país usando su nombre real, pese a la ficha roja de la Interpol.
Lujo, helicópteros y un error
Raúl Batres Campos creyó que su estilo de vida en Ferraris, fiestas con mariachis y una propuesta de matrimonio en helicóptero lo haría invisible. Pero fue su ostentación la que lo delató: en 2024, autoridades españolas rastrearon transacciones a una cuenta en Nuevo León. El 12 de abril de 2025, fue detenido en un restaurante, vestido con playera verde y tenis. Ahora, España exige su extradición inmediata.

